VALPARAÍSO - VIÑA DEL MAR

Rafael Sarmiento lanzará libro «Atari» en Villa Alemana

La obra de cuentos y relatos será presentada por el escritor chileno Marcelo Mellado

Este jueves 19 de enero, a las 19 horas, se realizará el lanzamiento del libro de cuentos y relatos «Atari», del escritor y periodista Rafael Sarmiento, en el centro cultural Gabriela Mistral, ubicado en calle Santiago 674, en el centro de Villa Alemana.

La obra será presentada por el escritor chileno Marcelo Mellado, prologuista del libro, quien desarrollará un conversatorio junto al autor, comentando los alcances literarios de «Atari» y entregando su particular mirada sobre el movimiento narrativo actual en Chile.

Se trata de un libro de 188 páginas, producido por Ediciones Barrancas, editorial independiente dirigida por Rafael Sarmiento y que ha publicado obras de diversos autores locales, tales como Sebastián Celedón, Milickza Martínez, Jorge Sarmiento, Rafael Sarmiento, Javier Díaz Sánchez, Jorge Albornoz y Elena Muñoz de Latorre.

«Atari»  son doce relatos independientes, pero unidos por cierta territorialidad -las historias acontecen en Villa Alemana y San Antonio- y por cierta temporalidad, simbolizada en la infancia del narrador central ocurrida en la década del ochenta o como bien la denominó Mellado «la república independiente que es la infancia ochentera».

Rafael Sarmiento toma elementos de la realidad, de sus recuerdos, y en un astuto ejercicio narrativo va ficcionando las historias hasta darle forma a un mundo imaginario-literario que se alinea además con lo que se ha dado en llamar textos de frontera o lo que Mellado define como «la estrategia literario territorial de los Pueblos Abandonados».

Relatos como «Memoria sensorial» y «El rapto del Rata en Madrid» y cuentos como «Moon Patrol», «Himen» y «Piojos», son parte de este libro que viene a sumarse a diversos esfuerzos creativos y editoriales de la Región de Valparaíso y el país.

«El nombre Atari surgió cuando estaba escribiendo el cuento Moon Patrol, que es un juego de Atari, aunque ya en Memoria sensorial, texto escrito antes, asomaba este concepto, esta marca, ícono de los ochenta. Atari es una palabra que con sólo cinco letras nos sitúa espacial y temporalmente en esa singular época de nuestra historia. Me planteo una narrativa de frontera, marginal, de tierra», dijo Rafael Sarmiento.

En el evento habrá además una intervención musical con los destacados cantores villalemaninos Alejandro López y Jorge Sarmiento.

Prólogo del libro «Atari» de Rafael Sarmiento, escrito por Marcelo Mellado

Pueblos Abandonados o Nuevas Narrativas

Escribir desde la provincia es un acontecimiento literario en sí mismo. Uno de los grandes giros o propuestas de la narrativa chilena actual está teniendo lugar (es decir, con residencia en una zona específica de ejercicio de una productividad simbólica) en lo que algunos militantes del texto hemos denominado “pueblos abandonados”, es decir, territorios acotados que están fuera de la razón o el canon capitalino, incluso fuera del mercado. Desde esas zonas no oficiales ha surgido una voluntad de escritura que ha sido capaz de recomponer el panorama narrativo nacional.

Pueblos Abandonados es una estrategia literario territorial que hemos desplegado con algunos colegas de distintos lugares del país, desde Arica a Magallanes, y que le da una vuelta de tuerca a la narrativa chilena actual, en el sentido de recuperar ciertos tópicos locales que, lejos de la cosa lárica o criollista, pone a funcionar dispositivos críticos que desarticulan el código academicoide centralista que ha regido el orden libresco y el campo literario. No puedo evitar hacer esta referencia que aparece como una estrategia para llevar agua al molino de uno, me disculpo por eso, pero siento que Atari tiene ese espíritu, sin querer queriendo.

Los relatos de Rafael Sarmiento tienen de algún modo esa impronta crítica y la potencia estética que proviene del lugar otro, ese que nos provee de una nueva mirada sobre nuestra cultura. Se trata de dos locaciones desde donde se parapeta el narrador básico del libro, Villa Alemana y San Antonio. Pueblos con vocación de ciudad  que de algún modo se han constituido en localidades emblemáticas del país B, ese en que lo que allí acontece no tiene estatuto de legitimidad o, derechamente, son impresentables a los ojos de lo que debiera ser una ciudad “moderna”, menos mal.

Un amigo escritor magallánico suele decirme que San Antonio es una sucursal del infierno, probablemente por esa marca siniestra de ser cuna del aparato exterminador de la dictadura, a partir de un campo de prisioneros tristemente célebre. Yo defiendo mi pueblo de adopción, porque de ahí surgió una cultura popular y asociativa que ha sido un capital que ha mantenido vivo cierto espíritu comunitario y colectivo.

Villa Alemana, por otro lado, tiene lo suyo y no sólo diremos que es una de las locaciones freak de nuestro largor territorial, ya sea por la Virgen de Peñablanca y su creador(a), que terminó llamándose Carol Romanoff, sino porque también ha sido el lugar de origen, eso dice el mito, de cierta productividad rockera paradigmática en la cultura nacional. Ese modelo de productividad también lo tiene San Antonio, porque es innegable que su fértil tradición artística la convierte en una zona rara.

Desde el punto de vista formal se trata de cuentos anclados en los dos emplazamientos antes descritos, y todos los relatos tienen una línea narrativa común que es esa relación estrecha con el lugar en donde surgen.

El componente biográfico es un determinante que está muy presente, sobre todo en los relatos que tienen que ver con Villa Alemana, en donde la infancia se erige en un signo vital que construye el mundo. No sólo es el “lugar sagrado” que hace de lo particular, como los juegos de infancia o la relación paradojal con la adultez, un instante o escena original que no se modifica demasiado con el paso del tiempo.

En aquellos cuentos, por otra parte, que hacen de San Antonio el “lugar ameno” (locus amoenus), se nota la presencia de la crónica como componente de base del relato. Rafael Sarmiento ejerció ahí de periodista y eso se nota, necesariamente, en su trabajo, porque los relatos algo tienen de reportaje, lo que evidentemente le da una fuerza de verosimilitud al texto y una fuerza inusitada a su contenido. De algún modo, el escritor ha sabido relacionar trabajo periodístico con cultura popular y con identidad local.

El rescate de prácticas de relato y de expresión popular, sin confundir con el exotismo pintoresquista decorativo, es una operación que se le da al narrador-escritor de modo muy natural, quizás por su labor periodística, pero sobre todo, como indagador de diversas manifestaciones de creatividad vernácula. Yo lo conocí como bolerista y editor de una revista noctámbula, El Perol, en la que me invitó a participar y en la que se pusieron a circular contenidos de ciudad que están madurados en Atari.

Atari es una marca a fuego, muy carnal, una herida, tal vez, de esa república independiente que es la infancia ochentera. Desde ahí se traza este recorrido que se engarza en el tópico de los “pueblos abandonados” como sello irremediable de una escritura que toma distancia del molde o del canon invasivo de lo editorialmente correcto, muy propio de la arrogancia cultural capitalina. Aquí estamos ante la inauguración de otros modos de funcionamiento de la escritura, asumiendo que Atari es también la metáfora que folcloriza la tecnología y que la pone a la altura de la carreta tirada por bueyes.

Un texto como Atari se recibe como una muy buena oferta en el panorama regional y nacional, porque está en el camino de la huella territorial.

Marcelo Mellado

Comentario de Rafael Sarmiento, autor del libro «Atari»

La frontera, el margen, el limbo son conceptos recurrentes en la literatura, y creo que han sido especialmente explotados por los escritores chilenos de último tiempo.

La frontera, como el territorio por descubrir o el yacimiento de las historias vivas, siempre listas y dispuestas a ser extraídas y luego procesadas por el narrador, con las fricciones que eso implica.

El margen o lo marginal, no sólo como la caricatura clasistoide de la pobreza socioeconómica, el indigente, el ermitaño o el solitario gaucho ovejero de la Patagonia, sino como todo aquello que decanta del brebaje neoliberal, la borra del establishmen y su corte de arribistas patéticos sin obra. Podría decirse que todo lo que no entra en esa mezcolanza de aristomafia, clase alta y clase media tirada de la jeta por el poder, con la corrupción que eso implica, es hoy en día lo marginal.

El limbo, como el irónico puente colgante que separa y al mismo tiempo une al bien y el mal, el paraíso y el infierno, lo moral; una herramienta sicológica, simbólica, para imponer la filosofía de turno, con toda la especulación bursátil que eso implica y las guerras, hambrunas y niños muriendo en vivo y en directo que provoca.

Los cuentos y relatos de Atari, creo yo, se alinean en esa búsqueda literaria contemporánea, quieren aportar a ese relato terrenal o a ese registro territorial de frontera, con vocación marginal y a punto de caer desde el limbo.

Reseña biográfica autor

Rafael Sarmiento es escritor, poeta, cantautor y periodista. Nació el 12 de agosto de 1977 en Villa Alemana, región de Valparaíso, ciudad donde vive actualmente. En 2001 fue galardonado por la carrera de Castellano de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso con su trabajo “Nervadura (fragmentos)”, el que fue publicado en la “Antología Poética Regional Universitaria”. El mismo año obtuvo, con su obra “Poemas”, el primer lugar en el Concurso de Poesía y Dramaturgia “Imágenes y palabras desde el patio universitario”, organizado por las direcciones de Extensión de las universidades del Consejo de Rectores de la región de Valparaíso. Un año más tarde creó con otros dos periodistas la revista de cine Racontto, que vio nacer trece ediciones y fue premiada por el Fondart y el Fondo Nacional del Libro. En 2002 publicó el libro de prosa poética “La depresión, escritos de la muerte y el hastío” (editorial La Cáfila, Valparaíso). También fue el creador de las revistas culturales Pompeya de Villa Alemana y Perol de San Antonio. Fue reportero en el semanario local Primera Página de Limache y Olmué, en el periódico Página 12 de Quilpué y en los diarios La Estrella de Valparaíso, El Líder de San Antonio y El Líder de Melipilla. En 2010 fue distinguido con su poema “Entre el tiempo y el mantel” por la Feria del Libro de Moreno, Buenos Aires, Argentina. El año 2012 fue uno de los ganadores del Premio de Periodismo de Excelencia de la Universidad Alberto Hurtado y su columna de opinión «Hache-dos-o» fue publicada en el libro El mejor periodismo de Chile. En 2014 la canción de su autoría «Como aguja en un pajar» fue ganadora de la Cumbre Nacional de Cantores de la SCD. Bajo el sello independiente de Ediciones Barrancas, que creó y dirige, ha publicado La depresión II, Nervadura, Poemas adolescentes, Resonancia magnética, Gil de pampa y Sangre (novela corta), además de editar obras de otros autores.

Evelyn Hornig

Feminista - Incorrecta - Locutora - Columnista - Mamá ARMY - #GongYoo - #SHAWOL - Instagram @EveHornig - Más sobre KDrama en Instagram @DoramasAmados

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