Transantiago cumple 13 años con más sobras que luces: especialistas entregan su análisis del cuestionado sistema

  • Expertos critican la cantidad de dinero que el Estado destina a subsidiar el transporte capitalino, la baja calidad del servicio y el costo del pasaje. Por otra parte, la electromovilidad aparece como el futuro al que apuntar a este sistema.

Red Metropolitana de Movilidad es el nombre actual del conocido Transantiago, sistema de transporte de la Región Metropolitana que no ha estado exento de polémicas desde su inauguración el 10 de febrero de 2007. Buses colapsados, filas interminables, falta de información, poca frecuencia de los recorridos, personas demorando una mayor cantidad de horas en llegar a sus trabajos o lugares de destinos, el futbolista Iván Zamorano como rostro del nuevo sistema de locomoción siendo “funado” por la ciudadanía, críticas muy fuertes al gobierno de turno de la presidente Michelle Bachelet, entre otros; fueron alguna de las postales que se vieron en las calles y en los medios de comunicación que informaban de la noticia del momento.

 

Han pasado 13 años y el sistema ha ido avanzando con mayor cantidad de flota de buses, mayor frecuencia, corredores exclusivos, paraderos iluminados, incorporación de buses eléctricos, etc., no obstante, sigue arrastrando problemas como la evasión, que según cifras del Programa Nacional de Fiscalización del Ministerio de Transporte, alcanza un 26,6% al tercer trimestre del año pasado. Lo anterior significa un aumento de 0,9 puntos porcentuales, con respecto al segundo trimestre de 2019, donde se obtuvo una cifra global del 25,7%.

 

Por el momento no existen número actualizados de evasión, ya que claramente durante los últimos meses de estallido social, el no pago se incrementó exponencialmente y representó un acto de protesta contra el alza del metro y una serie de demandas sociales de la ciudadanía.

 

Entre los mayores problemas de fondo que tiene actualmente el sistema de transporte capitalino, de acuerdo a los expertos, se encuentran el millonario subsidio que el Estado inyecta al ex Transantiago, la baja calidad de servicio y el cálculo de la tarifa del pasaje.

 

“Es conocido que se despilfarran anualmente US$ 1.000 millones en subsidios al transporte público “Transantiago” ahora llamada Red. No obstante, sigue proyectándose como un sistema ineficiente y de bajos estándares de calidad. Lo que es peor, expulsa usuarios debido a sucesivas alzas de precio, por ejemplo, no hay una relación entre el sueldo mínimo de los chilenos y el costo del pasaje. Aquí no existe criterio social al momento de hacer esa estimación. No puede ser que se calcule de acuerdo a precios de mercado y, por otro lado, estemos subsidiando con dineros de todos los chilenos”, explicó el ex consultor de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en transporte y el desarrollo económico, Felipe Ulloa.

 

Siguiendo este mismo argumento, el diputado RN Eduardo Durán, expresó que “no es posible que tengamos un “saco sin fondo” con el tema del subsidio permanente al sistema de transporte capitalino hoy llamado Red. No es viable en el tiempo y representa una discriminación con respecto a las regiones. Es escandalosa la cifra de dinero que el Estado con la plata de todos los chilenos está perdiendo anualmente. Con esos fondos se podría financiar varios proyectos del programa social del presidente Piñera; iniciativas que hoy más que nunca son necesarias considerando el contexto social”.